Portraits of Power (The New Yorker)

Mr. Ahmadinejad
British photographer Platon, in this interesting multimedia gallery at the New Yorker website, shows some portraits of world leaders at the U.N.
Comments [0]

Mr. Ahmadinejad
British photographer Platon, in this interesting multimedia gallery at the New Yorker website, shows some portraits of world leaders at the U.N.
Comments [0]

Un extracto del Libro del Desasosiego de Fernando Pessoa (Editorial Acantilado, Barcelona, 9° edición):«Encontré hoy en la calle, por separado, a dos amigos míos que se habían peleado el uno con el otro. Cada uno de ellos me contó la historia de por qué se habían peleado. Cada uno de ellos me dijo la verdad. Cada uno de ellos me expuso sus razones. Los dos tenían razón. Los dos tenían toda la razón. No era que uno viera una cosa y el otro otra, o que uno viera un lado de las cosas y el otro un lado diferente. No: cada uno veía las cosas exactamente como habían pasado, cada uno las veía con idéntico criterio, pero cada uno veía una cosa diferente, y cada uno, por lo mismo, tenía razón.
Me quedé confuso con esta doble existencia de la verdad.»
Comments [0]

* Que a una persona se le respete por el valor mostrado al hacer denuncias sobre los abusos dirigidos hacia los niños y mujeres desde esa colusión, vieja conocida mexicana, del poder político y empresarial no significa que el trabajo sea por sí mismo brillante, lúcido, limado de contradicciónes y por momentos ligero. Lydia Cacho no es una vaca sagrada, no debe serlo.
* Nadie quisiera saltar a los reflectores por los motivos que llevaron a Lydia Cacho a ser una de las periodistas más conocidas de México. Su valentía se debe reconocer. En cuanto a la calidad de su trabajo, Cacho no sale tan bien parada como se piensa, especialmente si se le compara con el trabajo de personas que han estudiado a profundidad el tema de la pederastia.
* Pero ¿en qué momento Lydia Cacho obtuvo esta licencia para aventar medias verdades o francas calumnias desde su tribuna periodística? Por ejemplo: acusó al premio Nóbel de literatura, G. García Márquez, de hacer una apología de la pederastia mediante la novela Memoria de mis putas tristes. El Gabo ni siquiera la volteó a ver y sus colegas simplemente tomaron con sorna la ligerísima afirmación de Cacho; recuerdo una frase publicada en una columna del diario Milenio que quisiera citar: "Decir que Memorias... es una apología de la pederastia sería afirmar que Moby Dick es una novela de marineros". Auch.
* La última nueva joya de nuestra valiente periodista mexicana fue en España, donde insinuó, al vuelo y como no queriendo la cosa, que el Estado mexicano realiza, mediante el combate a los cárteles de la droga, una «limpieza social», lo cual, en la desfayeciente burbuja intelectual de Lydia Cacho explicaría los miles de muertos, tan solo desde 2006, que ha dejado este conflicto, incluyendo periodistas. ¿Presentó pruebas Lydia? No. Solo una conjetura, una teoría al alimón.
* Ya que hemos citado a España, pongámoslo asi: Lydia Cacho sería al periodismo lo que el matador de toros José de Jesus "El Glison" fue para el toreo: valiente, entrón, temerario, pero lejos de ser un buen torero.
Comments [0]
Comments [0]
Comments [0]
Comments [0]
Comments [0]
Comments [0]

Let me be as clear as possible so to understand the ever-scaling political conflict between Colombia and Venezuela's governments:
Comments [0]
Comments [0]
Literature, swimming, photography, music, leisure (that's what Internet's all about), politics, from Mexico DF.
If you want to drop me a line (specially if you are beautiful girl from Spain -joking-) do it at paco.talledos@gmail.com
My Flickr, www.flickr.com/photos/talledos